jueves, 7 de octubre de 2010

Es cansado

Es cansado tener miedo.
Y sólo se teme por aquello a lo que se le da valor
lo que aspira a posesión como sinónimo.
Como nos fascina la destrucción de lo humano,
su humillación ante los elementos
los cimientos al descubierto sobre los que se vuelve a edificar
donde la ingenuidad y soberbia sembraron civilizaciones
y cosecharon palacios.

Y el tiempo borra las incluso las incisiones en las piedras.
Sea por ello que los muertos merecen respeto
sus vidas sin ecos
historias sin memoria
su miedo, igual que el mío, eclipsado por su futilidad.
Es cansado tener miedo,
se teme por uno mismo en relación con los demás
mientras los caminos se desconchan y se tuestan bajo el sol.
Las puntas de los árboles se queman al atardecer
y las sombras siempre crecen desde abajo.


...Es cansado tener miedo y me pregunto, si consiguiera deshacer todo lo que me une a los demás, ¿dejaría de tener miedo? ¿O dejaría de ser?

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