Me fascina que en español no exista la traducción de la palaba thorn. Existe espino o espina, pero eso es algo tan genérico… en inglés está thorn, prickle, spine, bone, depende de a qué te refieras exactamente. Suele pasar a menudo. Hay conceptos que puedes pinpoint (o puntualizar con exactitud) mejor en un idioma que en otro. Como esa gran palabra: seashore. Me pregunto cómo funcionaría mi cerebro si pudiera también conocer idiomas que se escriben en pictogramas, en que una imagen es un concepto, no un fonema. Me resulta fascinante no entender cómo piensan los demás, averiguar que hay gente que tiene continuos soliloquios en su cabeza, no saber interpretar sus gestos.
Y todo venía porque intentaba escribir algo con la palabra espino, y no encontraba cómo explicarlo. Una historia inspirada en la obra de Burne-Jones, donde los lánguidos cuerpos blancos están atrapados en el enmarañado rosal que se ha convertido en muralla, como gotas de rocío al amanecer. Me fascina la pausa de la escena, me imagino mis sueños colgados de una maleza parecida, bella en su ferocidad. Y me pregunto para qué sirve, si para proteger o para distanciar las cosas de uno mismo. Veo la imagen de las mansas figuras atemporales, que duermen o mueren o simplemente están pero no son – y me reconozco en la imagen como el prisionero sereno y como el jardinero del rosal; como abono y como lluvia y viento; como aquel que está fuera de la imagen e intenta entrar.
El mundo entero me cabe en las manos y no sé qué hacer con él. Me confundo entre la responsabilidad y mi estupidez. Sé lo que es encontrar algo precioso y destruirlo. Me siento como una gigante rodeada de flores de cristal – y me gustaría no sospechar que devastaré todo lo que toque. Querría ser pequeña, ocupar menos espacio, observar desde fuera, convertirme en idea, perder ese extraño spleen en que me ahogo y por el que me noto amarillear. Me adivino perdiendo la capacidad de imaginarme de otra manera y creermelo. Por ello me fascinan esas pinturas de Burne-Jones. Todas esas imágenes detenidas, sin motivación, sin preocupación. Un tiempo desdoblado, curvo, circular y perfecto. Necesito inexistirme. Y no necesitarte.
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1 comentario:
Busca la hoja de ruta,
mira hacia el cielo piensa en la luna,
no la vez? pues preguntale a tus sueños
..esto es un proyecto espacial, pero tambien algo que esta en constante cambio,
a proyectar la vida,
a imaginar y hacer que esto sea real.
Siempre aprendiendo, reinventando, queriendo ser mejor, mas y mas felices.
A si, que si es un estado o no, yo no me pregunto cuando sonrio solo lo hago, solo recuerda hacerlo, en esta combinación, de esa hoja de ruta que te propones seguir.
Escribiendo cosas que no entendi entre tus cosas perdidas.
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